El paciente de alineadores pide precio en tres o cuatro clínicas y se queda en la primera que le responde. No en la mejor: en la primera. Montamos el sistema que contesta en segundos, cualifica y deja la cita puesta en tu agenda — sin que tu recepción toque nada.
Las tres primeras cifras salen de dos estudios sobre tiempo de respuesta a leads: la auditoría de 2.241 empresas publicada en Harvard Business Review (2011) —de donde vienen las 42 horas de media y el 23 % que no contesta nunca— y el estudio de respuesta a leads dirigido por James Oldroyd (MIT / InsideSales), origen del multiplicador de los cinco primeros minutos. La cuarta es una estimación del sector dental español publicada por proveedores de software de gestión de clínicas, no un estudio académico: la damos como orden de magnitud, no como dato cerrado.
Ninguno de estos cinco escenarios necesita un fallo de nadie. Pasan con un equipo bueno, cargado de trabajo y haciendo lo que puede.
Entra una consulta de alineadores por Instagram. Recepción la ve el lunes a las 9:40. El paciente ya ha pedido precio en tres clínicas más y tiene dos respuestas.
Rellena el formulario, no coge el teléfono a la primera, nadie insiste y acaba marcado como «no interesado». Ese clic ya lo habías pagado.
Media mañana de recepción explicando cuánto dura el tratamiento, si se nota y si se puede quitar para comer. Por vigésima vez este mes.
Primera visita gratuita reservada. No aparece y no avisa. Una hora de sillón y de doctor que ya no se recupera.
Entregaste un tratamiento de cuatro cifras hace tres semanas. El paciente dijo «me lo pienso». Nadie ha vuelto a llamar.
No es «poner un bot». Es cerrar el circuito completo desde que alguien se interesa hasta que se sienta en tu silla.
Si vendes ortodoncia invisible de cuatro cifras, la web no puede parecer la de la clínica de al lado. Página específica de alineadores, pensada para que el paciente pida cita, no para ganar premios.
Campañas y formularios que separan al paciente con intención real del que solo compara precios. Menos volumen, más gente que se sienta.
Responde en segundos por WhatsApp a cualquier hora, resuelve las dudas de siempre, cualifica y ofrece hueco real de tu agenda. Tu recepción deja de apagar fuegos.
Recordatorio antes de la cita para bajar las ausencias, y recuperación del presupuesto entregado que se quedó en «me lo pienso». Sin que nadie tenga que acordarse.
No te lo contamos: pruébalo. Pulsa los botones de respuesta como si fueras el paciente y mira hasta dónde llega la conversación sin que nadie de tu equipo esté despierto.
Guion de ejemplo. En tu clínica lo escribimos con tus tratamientos, tus precios y tu forma de hablar — y lo apruebas tú antes de que hable con un solo paciente.
Con tus números, no con los nuestros. Mueve los tres campos y mira el resultado.
Cuenta deliberadamente conservadora: asume recuperar uno de cada cinco pacientes que hoy se pierden, no todos. No es una promesa de resultado, es el tamaño del agujero que estamos mirando.
Es la preocupación correcta. Un paciente que va a dejarse cuatro mil euros nota el robot a la primera frase. Por eso el sistema se monta así:
El guion se escribe con tu equipo y lo apruebas antes de que hable con nadie. Si una frase no suena a tu clínica, no entra.
En cuanto detecta intención real de tratamiento, duda clínica o cabreo, avisa a tu equipo y se aparta. No pelea por quedarse la conversación.
No dice si eres candidato a alineadores, no promete resultados y no interpreta una foto. Acompaña hasta la silla; el criterio es del doctor.
Consentimiento explícito, datos alojados en la UE y nada de historiales en el chat. En salud esto no es un extra, es el mínimo.
Sabemos que no tienes tiempo de supervisar una implantación de software. Por eso está diseñada para que no tengas que hacerlo.
Media hora contigo. Cómo entra hoy un paciente, qué precios manejas, qué responde tu equipo y qué no quieres que se diga jamás.
Montamos web, captación, asistente y seguimiento. Aquí tú no haces nada: sigues con tus pacientes.
Segunda media hora. Lees los guiones, tachas lo que no te gusta y lo corregimos. Nada sale sin tu visto bueno.
Se conecta a tu WhatsApp y tu agenda, se prueba con casos reales y se queda funcionando. Con soporte, no con un manual en PDF.
Si a los 30 días el sistema no responde como acordamos en la revisión, lo reescribo entero sin coste hasta que lo haga. No te garantizo cuántos pacientes te va a traer tu mercado —eso no lo controla nadie honesto—, te garantizo que lo que montamos funciona como quedamos.
Prefiero decirlo de frente: estos son proyectos propios de demostración, no clínicas reales. El día que tenga casos de clientes, estarán aquí con su nombre y su permiso — y ni un minuto antes.
La conversación entera, con el panel de lo que tu equipo se encuentra hecho por la mañana: ficha, cita y recordatorio.
Abrir la demo completa → Demostración propiaVersión general: precios, urgencias, seguros y agenda. La base sobre la que se especializa cada clínica.
Ver la demo → Sobre tu clínicaLa prueba que de verdad importa no es la mía: es cuánto tarda hoy tu clínica en contestar. Te la mido gratis.
Pedirla ↓Te hago de paciente misterioso: escribo a tu clínica interesándome por ortodoncia invisible, cronometro lo que se tarda en contestar y te mando un informe de una página con lo que ha pasado. Si resulta que respondéis en cuatro minutos y de maravilla, te lo diré y no tendré nada que venderte.